Bucaramanga 17 de Mayo

Rueda:
17 de Mayo

Fotografía por: Efraín Noguera - Barichara, Santander.

Información sobre el Departamento

En Santander se aprecia el paisaje representativo de la Región Andina. Relieves quebrados, alturas que superan los 3.000 m. s. n. m., páramos y el imponente cañón del Chicamocha enmarcan el panorama geográfico en esta zona oriental colombiana.
La distribución de pisos térmicos, entre ellos cálidos, templados y de páramo, ha favorecido también los niveles productivos del departamento. El territorio santandereano, reconocido por la intensificación de la industria agropecuaria, desarrolla esquemas organizativos para la administración y distribución efectiva de pro-ductos como café, cacao, maíz, caña de azúcar, palma africana, sorgo y tabaco.

Otro sector destacado en la economía departamental es el de la explotación minera, principalmente la industria aurífera. Por su parte, la zona petrolera de Barrancabermeja se erige, en la actualidad, como uno de los ejes más representativos para el desarrollo económico y social del departamento.
La dinámica y modernización que supone la infraestructura santandereana convive, también, con los modos tradicionales de sus pobladores. En Piedecuesta y Curití, por ejemplo, generaciones de artesanos conservan inmutables las técnicas para la elaboración de tejidos, piezas decorativas, productos en fique y cigarros de tabaco. Bucaramanga, Barrancabermeja, San Gil, Vélez, Socorro, Barbosa, Charalá, Málaga, Piedecuesta, Puerto Wilches y San Vicente de Chucurí se consolidan, además, como epicentros comerciales del departamento.

Santander se mueve al compás de bambucos y guabinas. Por su territorio, se escuchan las tonadas de artistas nacionales, entre ellos, José A. Morales, Luis A. Calvo y Pedro Nel Martínez, representantes por excelencia del folclor local.
Parques nacionales naturales, deportes de aventura, expresiones artísticas ancestrales, escenarios naturales, museos, parques, iglesias y gastronomía resumen la escena que todo visitante encontrará en esta zona de la Región Andina colombiana.

Santander Turístico

La variedad es el atributo principal de Santander. Climas, paisajes y ecosistemas se combinan en esta zona septentrional de la cordillera Oriental para exhibir un “menú” turístico lleno de ingredientes muy llamativos para los viajeros. Terrenos montañosos, llanuras en el valle del Magdalena Medio y recursos hídricos convierten al departamento en un destino ideal para todos aquellos que viajan en busca de escenarios naturales y ecológicos.

Los rasgos arquitectónicos de Santander han servido también como testimonio de la historia nacional. El intercambio cultural, experimentado a través de los procesos colonizadores, y las técnicas de construcción utilizadas por los nativos, produjeron las edificaciones que, aun hoy, recrean la escena de los siglos XVIII y XIX. A través de las calles empedradas de las localidades se observan las casas y mansiones en tapia pisada, fachadas blancas, zócalos pintados, portones y ventanas en madera y faroles que iluminan los corredores de las zonas antiguas.
Seis provincias regionales agrupan los 87 municipios, cada uno de ellos con historias, cultura y tradiciones particulares. La población se reparte entre blancos, mes-tizos, afrocolombianos, amerindios y gitanos. En Santander: muchas opciones, un mismo destino.

Santander ofrece climas que ascienden hasta los 30 °C; pisos térmicos cálidos, templados y de páramo; el volcán de La Teta, el Páramo de Guaca y las formaciones abruptas del cañón de Chicamocha. Además, cumbres montañosas, como el alto de La Colorada, a 4.400 m. s. n. m., y terrazas naturales, entre ellas la mesa de los Santos o la de Juan Rodríguez.
La diversión y la aventura también hacen parte de la escena local. El rafting o navegación en botes inflables llegó al país por San Gil y luego se sumaron prácticas como el canopy (cable vuelo), el rapel (descenso en cuerdas) y la espeleología (exploración de cuevas).

En el Parque Nacional del Chicamocha, Panachi, es posible ascender en teleférico para apreciar su territorio, y asentarse sobre la cima, a 2.000 m de altura. El cablevuelo, descensos con polea a través de los precipicios, cuatrimotos, toboganes, paseos en chiva y vuelo en helicóptero, complementan la travesía. El Monumento comunero, en honor a los revolucionarios que participaron en la insurrección de 1781, instalado en la cima del parque, constituye, además, un espacio cultural en medio de la recreación y la aventura. El Parque Nacional del Chicamocha está ubicado a 40 km del municipio de San Gil

Clima

En Santander se encuentran todos los pisos térmicos, desde el cálido hasta el páramo. En el valle del Magdalena, por ejemplo, el clima promedio es de 29 °C; en el cañón del Chicamocha, la temperatura alcanza los 32 °C; y en los páramos, por el contrario, la temperatura puede descender hasta los 7 °C. La mayoría de asentamientos urbanos se encuentran ubicados en pisos térmicos cálidos, con temperaturas que bordean los 24 °C.

Parques Naturales

Parque Nacional de Santurbán, comparte las jurisdicciones de California, en el De-partamento de Santander, y territorios de Arboledas, Cuchilla, Mutiscua y Silos, en Norte de Santander.
Parque Nacional del Cañón del Chicamocha.
Santuario Silvestre de Paturia, en Puerto Wilches.
Parque Nacional Natural Serranía de los Ya-riguíes, en jurisdicciones de San Vicente del Chucurí, Zapatoca, Galán, Hato y Simacota.
Parque Nacional Páramo de Almorzadero, en Cerrito y Guaca.
Parque Nacional de Guantiva, en Coromoro y Onzaga.

Cultura y Tradiciones

Santander es sinónimo de guabinas, torbellinos, bambucos y pasillos. Es tierra de cantores que, al sonar de tiples y requintos, entonan las melodías de la historia local. “Airecitos de mi tierra”, “Desde Lejos” o “Gloria Eugenia”, entre otras canciones, cuentan, con aire musical, aquellos recuerdos del amor y de la tierra santandereana.

Artesanías

En Santander se conservan las antiguas técnicas artesanales que, desde siglos atrás, han sido transmitidas de generación en generación. Elementos naturales y biodegradables, entre ellos el fique, conforman la materia prima para su elaboración. Cotizas, bolsos, correas, persianas, tapetes, llaveros y artículos decorativos constituyen la expresión de artistas locales. Este tipo de artesanías se encuentran especialmente en Curití, donde la cultura del fique está fuertemente arraigada, gracias al trabajo cooperativo entre artesanos, se pretende consolidarla como una industria destacada del sector.

Fiestas y Eventos

Festival de la Guabina y el Tiple: creado en 1940, reúne a intérpretes de la guabina y el torbellino, entre otros ritmos típicos de la región. Anualmente, cada 7 de agosto, las carrozas, el desfile de las flores y con¬ciertos musicales se toman el municipio de Vélez, en el sur del departamento.
Feria Ganadera de Bucaramanga: la se¬gunda semana de septiembre se realiza la exposición ganadera más reconocida en la capital santandereana. Música, fiesta, especies de ganado cebú, leche¬ro, ovino y caprino se combinan en esta festividad local
Fiesta del Señor de los Milagros: la fiesta que, según los historiadores, data de 1870, fecha en la que el papa Pío IX concedió la indulgencia para la celebración, congrega a miles de fieles, entre pobladores y miembros de la comunidad católica nacional. Se realiza en Girón el 14 de septiembre.
Fiestas y Carnavales de San Jerónimo: del 2 al 6 de enero, las calles de Málaga se convierten en epicentro de rumba y di-versión. Desfile de carrozas, comparsas, grupos pelayeros, exposiciones gastronómicas y corridas taurinas animan la celebración local.
Festival del Río Suárez: la fiesta se celebra en enero, durante el ‘Puente de Reyes’, en las playas del río Suárez. Se realizan con-cursos de neumáticos, rafting y torrentismo, además de conciertos y el tradicional concurso de Miss Tanga Latina.
Concurso Nacional de la Canción Inédita ‘José A. Morales’: este evento, que se celebra en honor al ‘Cantor de la Patria’, reúne a intérpretes y compositores de la música tradicional de la Región Andina. Se realiza en la localidad del Socorro, en septiembre.
Festival ‘Luis A. Calvo’: se realiza en Bucaramanga durante octubre y noviembre. En él participan exponentes de los ritmos tradicionales de esta región, entre ellos el torbellino, la guabina y el bambuco.

Gastronomía

Hormigas culonas: es el símbolo de la gastronomía santandereana. Frita, tostada, como entrada o pasabocas, representan las alternativas principales. Para su prepa-ración, se les quita la cabeza, las patas y las alas; posteriormente, las hormigas son depositadas en pailas, para fritar y tostar. Durante el proceso, se rocían con agua y sal. El primer trimestre del año, cuando las temperaturas son elevadas, es la época de cacería de las “culonas”, que salen de los hormigueros.

Mute: es una sopa espesa hecha a base de granos, como maíz, frijol y garbanzos. Se complementa, además, con pedazos de carne de res, pollo y cerdo. Rodajas de papa, berenjena y una porción de arroz acompañan esta preparación santandereana.
Cabro: antes de su cocción, las piezas de cabro se sumergen en agua con sal, cebolla y cilantro, durante dos o tres horas. Luego, se condimentan con vinagre, pimienta, cominos, sal y ajo. Tras un día de reposo, se cocinan las piezas de carne. Se agrega cilantro, perejil y cebolla picada. Se deja hervir a fuego lento, una hora aproximadamente, hasta ablandar la carne. Finalmente, se adoba una vez más la carne y se pone a asar. El cabro se acompaña con yuca y pepitoria, un tipo de arroz acompañado con menudencias.
Arepa de maíz pelado: el maíz amarillo se pone a hervir hasta que se cocine. Luego, se muelen los granos y se amasan hasta formar una mezcla suave. Se elaboran “bolitas” que, posteriormente, son aplastadas y convertidas en círculos, forma característica de esta preparación. Las arepas, de 12 cm aproximadamente, se ponen en una paila caliente, a fuego lento, y se voltea para dorar por ambos lados.
Dulces: el dulce también hace parte del menú local. Maizenitas, en el Socorro; bocadillos veleños; arequipe, en Barichara; mantecadas y masaticos, en Guepsa; panuchas y los dulces ‘arrancamuelas’, en Charalá; se cuentan, además, entre las “delicias” típicas de Santander.